Parecía “cosa e mandinga”. Una y otra vez le ocurría “algo” a la iglesia de la ciudad que con el tiempo sería su catedral. Pero los enlaces y “la comunión de ideas” de los gobernantes con el poder eclesiástico, tuvieron su premio al final del extenso período de penurias: levantar el edificio definitivo de la Catedral de Santiago del Estero.
Una historia interesantísima y un importante caudal
fotográfico como para acercarse a una idea de lo que este templo ofrece hoy a
los ojos de sus visitantes.
Como decimos siempre, no importa su credo (o no credo en
nada), pero arquitectónica e históricamente, esta catedral es muy valiosa.
Queda invitado a recorrerla en esta edición de Memos de Viajes y para acceder a
la misma puede hacer clic AQUÍ
o en la imagen que se encuentra acá arriba.
Ojalá le guste.

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