Verdaderas obras de arte. Por dentro y por fuera. Cargadas de historias, imágenes y más historias. Son las iglesias de la ciudad de La Rioja. Las que terminaron en el suelo en aquel fatídico terremoto sanjuanino de 1894. Las mismas iglesias que tuvieron que ser puestas en pie nuevamente y, en algunos casos, levantadas desde cero porque nada había quedado. Otras alcanzaron a zafar con daños menores. Hoy relucen.
Y de eso se trata esta edición de Memos de Viajes, a la
que invitamos acceda desde AQUÍ o desde la imagen.
Disfrútela.

No hay comentarios:
Publicar un comentario